INVIERNO.

Vuelta al redil el arte de los carneros

Mugido insípido entre las rejas

Perros guardianes vigilan

Rabiosos avivan la muerte

Para que nadie mire entre barrotes

Para que nadie piense nadie gima

Es malo para la bolsa dicen

Carnero bueno carnero mudo

O si canta a lo Labra o a lo Duque

Puede entrar a la lista dedocrática

Igual que Joselito con Franco.

Más allá, sobre todo eso

                no mira hacia atrás

                como sol que muere

                tu cuerpo de niña

Arde libertad en tus venas rojas

Ajenas a este  permanente invierno mío.

 

CONSTITUCIÓN POÉTICA DE CHILE. Art. 6.

Art. 6.-

 

… como si alguien

pudiere entender esta esencia de sueño

esta estructura misteriosa

milagro vegetal

bandera verde reclamando espacios

en corteza  inmutable que muere

castigado corazón

sostenido

apenas

de insospechadas agonías,

como si tú o yo tejiéramos

uno a uno

ancestrales adobes de la morada

sin poder amarnos en cualquier rincón

sin acariciar el des-orden

que alude infinitud a la ternura

en esta libertad de vivir

la desnudez breve de una hoja

bajo el abrazo del viento.

 

CONSTITUCIÓN POÉTICA: Art. 5, SOBERANÍA.


Fueron malos tiempos aquellos

llegaron sin aviso

de repente

un estruendo en los propios cimientos

de cada hombre

apagando voces con silencios

mientras,  

el tibio vientre del cántaro

abortaba insomnios

en la escarchada oscuridad deste paraíso

ahí fue

que cada cual levantó su propio muro

para el lamento de cada día

ahí fue

que la madrugada se hizo clandestina

y el soberano

mendigo de su propia libertad

fue

cuando la ramera secuestró risas y bullicio

usurpando utopías

acunando anónima y perversa

estériles mutaciones de estas calles

porque desde entonces

solo hay un clamor que cubre los desiertos

y apenas somos

(Leer más)

POST MORTEN VIII.-

Frente a mi alborados muros

balancean el tiempo.

Este verano,

las golondrinas

olvidaron levantar sus nido,

halo transparente domina el hastío

y en medio de todo

dos mujeres ignoran

el nudo existencial de Kierkegaard

amasando madrugadas

con sus propias manos.

Para deshacer este equilibrio

un ángel alcohólico

ha de soltar

el océano de nuestras fantasías.

 

SI SUPIERAS TÚ.

Si supieras

Como brillan tus ojos

En mitad de la calle

Cuando levantas tu mano

Mientras el viento trata

De arrancar tus cabellos

Y la policía apunta a tu cuerpo

De cristal y sueños

Con un grosero fusil

Cargado de violencia

¡Ay! Si comprendieras tú

La vibración  de mis huesos

Y el latido de mi carne

Cuando te pierdes en medio del gentío

Multiplicando pétalos sobre el cemento

Para acallar la iracundia

A la libertad

Ira oculta bajo alfombras

De tibias madrigueras

¡Ay! Si supieras tú..

TORTURA

La democracia ha muerto

quedan solo arengas inflamadas

de libertad

en muros de tu piel

donde alguna vez alcé mi consigna

Ahora,

la plaza está vacía

tu nombre

no vuela contra el viento

y mi memoria

es torturada en el olvido

INCERTIDUMBRE.

 

Aunque

la lluvia haga nido en mi cabello

y pinte reflejos húmedos

en esta oscura jornada

donde el cielo explota

en misterios infinitos y eternos

sobre las calles de esta urbe,

                         no creo sea lluvia

                         aunque

esta nitidez de lágrima descienda

                                                     mi piel,

ni es cierta la calle

                                de pasos sonámbulos

ni el semáforo que detiene mi destino.

En el espacio cierto de estas  veredas

                                                el día

apenas sigue, sumiso y mudo,

                                            el edicto,

ávida águila,

           que consume la intima esencia

                                                   y los signos

de nuestra propia  libertad.

 



Comentarios recientes

Cerrar